La primera conversación: por qué es gratuita
Ivonne Castillo P.
Abogada · Magíster · Bogotá
La primera conversación de veinte minutos es una pieza central de cómo trabajo. No es una estrategia comercial ni una promesa vaga: es una decisión deliberada sobre cómo quiero ejercer la profesión.
Tres razones por las que es gratuita
1. Para que sepas si estoy en el lugar correcto
No todos los casos requieren una abogada. Algunos se resuelven mejor con un defensor, con un gestor, con la propia persona investigando. La primera conversación me permite entender tu situación y, con honestidad, decirte si te puedo ayudar o no.
2. Para que tengas claridad antes de pagar
Una asesoría jurídica requiere confianza. Si yo no sé lo que tú quieres y tú no sabes cómo trabajo, el dinero invertido es un riesgo. Veinte minutos sin costo te permiten decidir informado(a).
3. Porque la justicia no debería empezar con un cobro
El acceso a la justicia comienza por el acceso al conocimiento. Una conversación inicial sin condición económica es coherente con el principio que guía toda mi práctica.
Qué sí y qué no es esta conversación
Sí es:
- Una revisión general del asunto que me expones.
- Una primera valoración sobre la viabilidad, complejidad y urgencia.
- Una explicación del proceso que podríamos seguir.
No es:
- Una asesoría jurídica (no emite concepto legal).
- Una estrategia detallada.
- Una representación ni apoderamiento.
¿Qué pasa si la conversación confirma que podemos trabajar juntas?
Si tu caso requiere análisis y decides continuar, agendamos una asesoría de treinta minutos con la documentación que me envíes previamente. Esa asesoría sí es cobrada, y los honorarios se confirman al cierre de la primera conversación.
La gratuidad inicial no es un favor: es una muestra de respeto por tu tiempo, tu bolsillo y tu derecho a una decisión informada.